Vivimos en una era cambio constante que ha sido propiciada por el avance de las nuevas tecnologías. De hecho, muchas empresas ya han asumido este reto y lo están encarando mediante estrategias de renovación de perfiles como es la formación continua. Una respuesta que está sirviendo para que un mismo trabajador pueda reciclarse dentro de su puesto y mantenerse al tanto de las nuevas exigencias que van llegando.

A lo largo de este artículo te planteamos una serie de beneficios que aporta la formación continua para que entiendas por qué no debes renunciar a esta estrategia en tu empresa y empieces a buscar un proveedor de contenidos de formación con los que implantar esta política entre tus empleados.

¿Qué es la formación continua?

La formación continuada o formación profesional, es aquella actividad que persigue el mantenimiento de la capacitación del profesional y no suponen especialización oficial, es un modelo muy interesante que cuenta con grandes ventajas de las cuales hablaremos más adelante.

Este modelo cuenta con unos cuantos objetivos a cumplir, como es por ejemplo: garantizar la actualización de los conocimientos de los profesionales y la permanente mejora de su cualificación o potenciar la capacidad de los profesionales para efectuar una valoración equilibrada del uso de los recursos sanitarios entre varios más.

La importancia de la formación continua en el trabajo

La formación continua es muy importante, ya que nos permite adquirir nuevas habilidades y avanzar en nuestra carrera laboral. Entre las diversas actividades de aprendizaje y formación, cabe destacar los siguientes ejemplos: talleres, grupos de expertos, evaluaciones internas, voluntariados, cursos en línea, clases de idiomas

Profundizando, este es un proceso de enseñanza-aprendizaje activo y permanente al que tienen derecho y obligación los profesionales sanitarios, que se inicia al finalizar los estudios de pregrado o de especialización.

Está destinado a actualizar y mejorar los conocimientos, habilidades y actitudes de los profesionales sanitarios ante la evolución científica y tecnológica y las demandas y necesidades, tanto sociales como del propio sistema sanitario.

Esta puede realizarse a través de cursos especializados en un tema o área determinados que alguien puede realizar por su cuenta, como sería el caso de los cursos online  que puedes contratar a centros especializados en una materia concreta. O bien, mediante las acciones formativas que algunas empresas organizan y ofrecen a sus empleados a través de la contratación de su propia plataforma eLearning y la creación de sus contenidos teleformativos.

La formación para el trabajador es muy importante, porque de ella depende no sólo el mantenimiento del empleo, sino también el propio conocimiento personal. Pero también, hay casos en los que la formación de una persona depende de la capacitación de otras, como es el ejemplo del profesor, este mientras mejor esté formado, mejores resultados tendrán los alumnos. De ahí viene la importancia de la buena formación hacia el profesorado.

La importancia de la formación continua del docente radica en su capacidad para mejorar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje en las aulas. Los educadores que participan activamente en programas de formación continua tienen la oportunidad de actualizar sus conocimientos, desarrollar nuevas habilidades pedagógicas y mantenerse al tanto de las últimas tendencias educativas.

Todo esto también lo podemos relacionar con la educación continua, ¿Qué es educación continua? Es una modalidad educativa diseñada, organizada, sistematizada y programada que complementa la formación curricular y profundiza y amplía conocimientos en todos los campos del saber.

Beneficios de la formación continua

Ventajas de la formación continuada

Aquí os mostramos una pequeña lista que hemos recogido con una serie de ventajas de la formación continua:

Mantenimiento de la relevancia:

La formación continuada permite a los profesionales mantenerse al día con los últimos avances en su campo de trabajo. Con el advenimiento de la tecnología y la globalización, los conocimientos y habilidades que antes eran suficientes pueden volverse obsoletos rápidamente. La formación continuada ayuda a evitar la obsolescencia y garantiza que los profesionales sigan siendo relevantes y estén preparados para abordar los desafíos emergentes.

Ampliación de habilidades:

La formación continuada brinda la oportunidad de adquirir nuevas habilidades y conocimientos que complementan las competencias existentes. Esto no solo mejora las capacidades profesionales, sino que también permite a las personas explorar áreas diferentes o relacionadas con su campo de experiencia. Al ampliar las habilidades, se abre la puerta a nuevas oportunidades laborales y se incrementa la empleabilidad.

Adaptabilidad al cambio:

El entorno laboral actual se caracteriza por la rápida evolución y la necesidad de adaptación constante. La formación continuada fomenta la capacidad de adaptarse a los cambios y afrontar los desafíos con confianza. Proporciona a los individuos las herramientas necesarias para enfrentar situaciones nuevas y complejas, así como para abordar problemas desde diversas perspectivas.

Mejora del rendimiento y la productividad:

La formación continuada no solo beneficia a los profesionales, sino también a las organizaciones. Al invertir en el desarrollo de su personal, las empresas pueden mejorar el rendimiento y la productividad de sus empleados. Los profesionales bien formados están más motivados, son más eficientes y están mejor equipados para contribuir al logro de los objetivos organizacionales.

Desarrollo personal y satisfacción:

La formación continuada también tiene un impacto significativo en el desarrollo personal y la satisfacción en la vida. El aprendizaje constante estimula el crecimiento personal, la autoconfianza y la autoestima. Además, al enfrentar nuevos desafíos y alcanzar metas, las personas experimentan un sentido de logro y satisfacción que contribuye a su bienestar general.

Transformar la identidad profesional

La formación continuada no solo beneficia a los profesionales, sino también a las organizaciones. Al invertir en el desarrollo de su personal, las empresas pueden mejorar el rendimiento y la productividad de sus empleados. Los profesionales bien formados están más motivados, son más eficientes y están mejor equipados para contribuir al logro de los objetivos organizacionales.

Mejorar el crecimiento de la empresa:

La formación continua en la empresa es muy importante y en numerosas ocasiones, las propias empresas son las que fomentan el aprendizaje continuo de su personal. Esto resulta beneficioso tanto para las plantillas como para las organizaciones que, además, son las que asumen los costes.

Conclusión

En conclusión, la formación continua no solo es una necesidad en el mundo laboral actual, sino que también es un activo estratégico tanto para individuos como para empresas, ya que cuenta con numerosas ventajas que se pueden aplicar tanto de manera personal como de manera laboral.

Como por ejemplo, nos ayuda a crecer personalmente (como se ha visto en la lista de beneficios) debido a que aprender, nos hace crecer como personas. Y también, de manera profesional, mejora la empresa, la plantilla… Por ello te animamos a apostar por ella en tu estrategia eLearning.