Canal Innova

Noticias

10 requisitos imprescindibles para un contenido de teleformación de calidad
Canal Innova
contenido teleformacion de calidad elearning

En las últimas semanas se está hablando en el sector de la formación de los contenidos y el formato que debe tener un curso en la modalidad de teleformación para considerarse de calidad. Partimos de algo esencial y es que toda persona que se matricule en una formación, ya sea presencial o a distancia, se merece lo mejor. Todo contenido necesita de mucha dedicación.

También hay que pensar en los centros de formación que adquieren ese contenido e-learning para incluirlo en sus catálogos y que están realizando una inversión intentando ofrecer lo mejor a su alumnado.

No hay que olvidar que el alumnado buscará un contenido que se le presente con un acceso sencillo, fácil de entender, interactivo y que tenga detrás a un especialista en la temática que aborda la formación. No vale tanto la cantidad, presumir de número de pantallas, como la calidad y el tener un valor real en situaciones laborales.

Por eso, nosotros desde la experiencia de más de 30 años trabajando en la generación de contenidos queremos destacar 10 requisitos imprescindibles para crear un contenido de teleformación de calidad:

1. Formación adaptada a la audiencia

Cuando se genera un contenido hay que tener en cuenta a qué público se dirige, su nivel de formación, su sector profesional, su posible edad, su capacidad para manejar nuevas tecnologías. En base a ese perfil se le podrá hablar de una u otra manera, se podrá manejar un lenguaje más o menos técnico y se podrán incluir determinado tipo de actividades. No es lo mismo hablarle a un albañil que a un técnico de sistemas informáticos. El contenido debe adaptarse a cada circunstancia.

2. Objetivos claros

Aunque se trabaje formación de certificados de profesionalidad cuyo índice de contenidos viene ya recogido en el registro nacional, como paso previo a la elaboración de cada contenido hay que fijar bien los objetivos, tanto objetivos generales con las metas a conseguir por el alumno una vez que finalice la formación, como objetivos específicos que iremos incluyendo en cada unidad. Serán la hoja de ruta para que vayan caminando los contenidos y las actividades, deben ser objetivos claros, cuantificables, alcanzables y prácticos.

3. Autor con conocimientos y experiencia

Un contenido de teleformación no lo puede hacer cualquiera. Hacer un curso no es coger el índice, pegar un poco de allí, otro poco de allá, rehacer, meter unas actividades y nada más. Hay que apostar por autores que trabajan en su día a día en esas materias, que tengan conocimientos, pero también experiencia y que con ello sepan enriquecer toda la teoría que pueda existir sobre un tema determinado. La mayoría de la teleformación online es sobre temáticas profesionales, por lo tanto, poner ese punto de vista profesional es fundamental en el curso.

4. Aspectos visuales

Un contenido de e-learning no puede ser un manual en PDF de texto continuo con alguna foto de vez en cuando. Eso es simplemente un manual escrito que leemos por ordenador, no teleformación. A contenido práctico nos referimos con llamadas a la acción en interacciones, hipertexto, pantallas que van enlazando unas con otras, destacados, material multimedia en forma de vídeo o infografías, foros de participación, acciones paralelas que se pueden desarrollar en la propia plataforma o en otras aplicaciones, la puesta en marcha de situaciones reales donde poder probar los conocimientos... todo eso forma parte de un buen contenido de teleformación.

5. Interacción y consulta

Aunque el alumnado que realiza teleformación puede estar en cualquier lugar accediendo a cualquier hora, eso no quiere decir que no tenga contacto ni con compañeros ni con el profesorado. Un curso de teleformación debe tener vías para que se produzca un contacto y un debate entre el alumnado y sobre todo, entre el alumnado y el profesorado, ya que es vital poner en común el trabajo realizado y la posibilidad de realizar consultas y recibir consejos. Tampoco hay que olvidar acompañar al contenido de la bibliografía utilizada que respalde lo que se ha dicho, pero que también permita ampliar la información si es necesario.

6. Temario bien estructurado

Ya hemos dicho que en muchos casos el equipo de creación del contenido de teleformación se basa en el índice oficial para generar el curso. No obstante, el temario se puede completar y se puede orientar para darle una mejor funcionalidad completando aquellas partes que queden huérfanas de materia. Se pueden además incluir subepígrafes para oxigenar el contenido y hacer secciones más específicas que ayudarán a la correcta comprensión por parte del alumnado. Esta estructura es la columna vertebral del contenido y si previamente se realiza correctamente, después la elaboración el contenido e-learning se hará mucho más llevadera.

7. Aplicaciones y actividades

De forma repartida a lo largo de todo el curso, el contenido e-learning debe llevar aparejadas aplicaciones y actividades prácticas. Algunas deben ser de carácter explicativo como botones sobre los que al pulsar surja nueva información. Pero no hay que olvidar los ejercicios. Pueden ser tipo test, actividades de desarrollo o de tipo práctico para después enviar al profesor, compartir en el foro del curso o en redes sociales. Existen muchas posibilidades en cuanto a aplicaciones y lo ideal es que estén bien repartidas para que el alumnado no se aburra de leer y pueda pasar también a la acción.

8. Carácter pedagógico

El profesional de cada tema debe ser el encargado de elaborar el contenido, pero no debemos olvidarnos del carácter pedagógico que debe tener toda formación y todo material debe pasar por las manos de un equipo de pedagogía para que determine si el contenido cumple los requisitos que debe tener toda formación para que pueda considerarse un aprendizaje efectivo. Lo ideal es que el autor reciba unas pautas previas y que vaya entregando el contenido progresivamente para recibir el visto bueno o la propuesta de mofidificaciones por parte de los pedagogos, se genera así un equipo de trabajo para lograr la excelencia del contenido de teleformación.

9. Plataforma multidispositivo

Tan importante es el contenido como la plataforma en la que se pone ese contenido a disposición del alumnado. En la actualidad encontraremos cada vez más casos de alumnado que quiera acceder a la formación a través de dispositivos como tablets o incluso desde el teléfono movil. Las nuevas plataformas con diseño responsive hacen posible este acceso sea cual sea el dispositivo de visionado. El contenido debe tener en cuenta estos nuevos métodos de lectura y las plataformas tener en cuenta el contenido para mostrarlo tal y como fue diseñado sea cual sea el soporte. Lógicamente, esta plataforma debe contar con un equipo técnico detrás para su puesta en marcha, solventar dudas y solucionar posibles problemas que puedan surgir.

10. Actualización de la formación

Continuamente surgen novedades sobre cada temática, nuevos estudios, nuevas obras bibliográficas y cambios legislativos. Esto hace que contenidos de teleformación creados hace unos años hayan quedado hoy desfasados. Por lo tanto, el contenido de e-learning hay que revisarlo y actualizarlo cada cierto tiempo. Dependiendo de la temática y los cambios será más o menos necesario, pero no hay que olvidarse de que un contenido de formación es un ente vivo que debe mutar con el paso del tiempo.

En estos diez puntos sobre contenido e-learning hemos pasado por alto algunas cuestiones que nos parecían innecesarias, como por ejemplo que todo contenido de teleformación debe ser único y original, es decir, no debe tener fragmentos copiados ni total ni parcialmente de ningún otro contenido. Si citamos a otros autores de forma puntual, esas citas deberán estar recogidas de forma reglada como marcan las normas de cita y reflejadas en la bibliografía, pero copiar y pegar sin citar correctamente es plagio y eso es ilegal.

Por lo tanto, cuando accedas a un contenido de teleformación recuerda que debe tener un autor con nombre y apellidos que sea un experto en la materia, contar con el respaldo de un departamento de pedagogía, un soporte tecnológico, tener un programa y unos objetivos bien detallados, saber de antemano el número de sesiones u horas que emplearás y debe alternar el aprendizaje teórico con el práctico. Con todo ello podremos considerar que un contenido de teleformación es de calidad.

Si tienes dudas, quieres ampliar información o conocer más detalles sobre un contenido de teleformación concreto, puedes contactar con info@innovacionycualificacion.com

Escrito el 03/04/2018 - 11:22